martes, 18 de septiembre de 2012

Té McColin's

Scio | 12:41 | ¡Se el primero en comentar!
Té. Palabra de una sílaba que significa "Esperanza". Probablemente. Hola, y bienvenidos a Criticínicos, donde analizaremos té.


Té McColin's, para ser más precisos.

Para las personas menos diestras en el tema, el té es una infusión muy similar a la manzanilla. Está compuesto por hojas de té molidas y encapsuladas en una bolsa de papel. A veces es sostenido por un hilo blanco, con el fin de darle más presencia.



Una vez acercado a las fosas nasales, la bolsa de té exude un agradable aroma, muy parecido al café, sin todo ese problema de oler café. Es una situación donde todos ganan, en realidad.

Un iniciado en este arte querrá llenar una taza con agua caliente y sumergir la bolsa. Si has seguido estos pasos en orden, en poco tiempo tendrás una taza llena de agua marrón. Puedes agregarle azúcar al gusto; a este punto, ya nada me importa.

Lleva tu taza a la boca.

Lentamente.

Eso es.

Lo primero que podremos notar es el agradable olor a canela y el sabor a té recorriendo tu paladar. El té pasará rápidamente por tu esófago, luego de ingerirlo, y terminará en tu estómago. Luego, si recuerdo bien el episodio de El Autobús Mágico, pasará a un lugar lleno de líquido y al mundo del mal olor. Pero divago, el té sabe delicioso.

"¿Pero por qué más delicioso que otras marcas de té, Scio? ¿La reseña no se trataba de eso?"

Dios, no lo sé, es té. No soy médico.

Y aquí termina otra reseña de productos que podemos encontrar en el hogar. Quédense con nosotros, pronto tendremos más información acerca de destapa-inodoros.

¿Armas del mal?

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Crocs

Nabo | 12:14 | 1 Comentario
Crocs. El calzado más horrible que he visto en mi vida. Ha logrado traspasar las barreras del anonimato para crear toda una cultura de odio y antipropaganda como sólo Justin Bieber podría igualar.

¡Yo quiero el rosado, mami!
La moda de odiar las crocs se extiende como pan caliente en las redes sociales, al punto de que podemos encontrar variedad de bromas que aluden a la pérdida de deseabilidad social por su mera posesión.

Ahora sin lubricante.
Tan extendida está la broma que resulta rentable incluirla en una película de esas se suben a la ola y aprovechan hechos recientes pero pasajeros para maximizar sus ganancias.


Bien, sé lo que estás pensando.

...

Sí, ese vestido te hace lucir gordo. Pero en el hipotético caso de que alguno pensase: "¡Oh su divina nabura! ¿Ahora usted va a darnos sus objetivas razones para desaprobar tan vil insulto a la belleza? ¡Dale mami reggaetón!", yo respondería:

"Pues no. Si bien reafirmo mi punto de que son realmente horribles, a mí me gustan. Yo las uso."

*La multitud se asombra y suenan flashes de cámaras*

En serio. Pero mejor analicemos un poco sus ventajas y desventajas para entender mi veredicto.

Ventaja #1:

Son muy fáciles de poner y difícilmente se salen. Sólo necesitas meter el pie como en una pantufla y ubicar el asa detrás de tu talón.

Ventaja #2:

Son bastante cómodas. No aprietan los pies, asumiendo claro que no usas las que son para bebé.

...

A menos que seas un bebé, en cuyo caso estaría bien que las uses, ya que no te apretarían. Cuando eres un bebé, es muy importante usar cosas realmente pequeñas, porque tú también lo eres. Al menos, desde luego, comparado con cosas grandes, como una silla o la calabaza más grande del mundo, porque, si te comparamos con un pino bonzai o un átomo, podríamos decir que eres realmente gigantesco. Ya sabes, cuestión de perspectiva.

Aunque pensándolo bien, ¿por qué un bebé estaría leyendo esta entrada? Supongo que podría haber estado buscando artículos para bebé en Google y la palabra bebé, que aparece 7 veces en esta entrada, podría figurar entre los resultados de la búsqueda.

¿Cuál era el punto otra vez?

Ventaja #3:

Tienen pequeños agujeros que ventilan y mantienen frescos tus pies. Un verdadero lujo en un día soleado, aunque una posible desventaja en invierno, pero nada que un par de medias no pueda nivelar. Si te importa demasiado que las mujeres no quieran tener sexo contigo por hacer el combo crocs-medias, podrías quizá usar crocs cerradas.

Sin agujeros, no hay placer.

Pero tal y como el padre de la parroquia frente a mi casa me hizo aprender a mis 17 años, una noche de Abril que nunca olvidaré, no todo es placer y alegría en esta vida. Veamos algunas de las desventajas que les encuentro a estas polémicas piezas de ingeniería zapatil.

Sip. Zapatil.

Desventaja #1:

Su precio. Pagar más de S/.100.00 por un par de crocs es uno de los peores abusos que he presenciado en mi vida desde que mi padre me golpeaba con una media llena de centavos. Algunas veces puedes encontrar las más baratas alrededor de los S/.60.00, pero aún así me seguiría pareciendo demasiado. Por su material y simpleza, pagaría un máximo de S/.30.00, esperando algo entre 20 y 25. De hecho, yo jamás habría adquirido unas si no fuese porque mi tía ricachona me las regaló para superar en precio los regalos de mis otras tías y ganarse mi favoritismo. Todos quieren ser mis favoritos.

Desventaja #2:

Son realmente horribles. Un paso atrás en la cultura de la estética y búsqueda de la belleza impulsada desde, según algunas voces de mi cabeza, el Renacimiento. En serio, miren esa forma con agujeros y... cosas. Por supuesto, se han tomado el trabajo de mejorar el diseño, logrando unos avances bastante significativos y reduciendo un poco el factor de fealdad objetiva. Podemos ver algunos intentos de hacerlos parecer zapatos normales, bastante cercanos a acertar.




Desventaja #3:

Hay un estigma social por usarlas. Algunos te mirarán con rechazo y pensarán que eres mierda. No es que eso me detenga. Es decir, desde mi perspectiva, soy yo quien los mira a ellos con rechazo y pienso que son mierda. Ya sabes, su cerebro y esas cosas.

En síntesis, si eres una persona que busca comodidad y practicidad, y no estás tan enfocado en cómo te vean los demás, son los zapatos perfectos para ti, si es que logras resolver el tema de su elevado costo. Vale la pena probarlos.


Cuatro punto uno en el Nabómetro™.

4.1 en el Nabómetro™


Bebé.

martes, 4 de septiembre de 2012

Sundae de Kentucky

Nabo | 13:23 | ¡Se el primero en comentar!
Bien, finalmente me expandí a un universo más extenso que mi propio blog y me tienen aquí, haciendo a un lado mi ardua misión de decirles que son estúpidos mientras les enseño ontología de la disfunción mental, para dedicarme a mi sueño de la infancia: hacer reseñas sobre temas aleatorios en esta página.

Así que bueno. Helados.

Como podrán haber leído en todas las revistas caras y exclusivas sobre la vida de gente famosa e importante, me gusta comerlos. No obstante, soy alguien que rara vez se aventura a probar comida nueva.

Ya saben, hay un riesgo que no siempre estoy dispuesto a asumir de pagar por algo que no me gustará y desperdiciar un momento que aspiraba a ser placentero; por lo que suelo ir a la segura.

No es que niegue el valor de probar cosas nuevas. Sólo afirmo el valor de mi dinero. Pero divago.

Decidí agasajarme el otro día con un helado. El Kentucky estaba cerca y pensé "¿por qué no?"
Fue la vida que con su mórbido sentido de la justicia me respondió con tajante claridad a esa pregunta.

Si viesen un helado así costar S/.4.90 probablemente sentirían, como yo, que es un crimen no darle mi dinero al coronel:

Ahora con tocino.
Bien. S/.4.90 parece un precio razonable por un balde de cristal repleto de cremoso helado con fudge. Pero seamos justos. Esta es la fotografía real de la publicidad en el restaurante:

Sin tocino pero con mermelada.
Nada mal. Procedí a darles mi dinero y esperé mi balde de cristal repleto de cremoso helado con fudge. Me llamaron por el micrófono y me acerqué para darme cuenta de que estaba en un programa de cámara escondida.

Reí un poco y seguí el juego (no hay que perder la compostura frente a las cámaras). Pero la broma ya estaba haciéndose muy larga. Ashton Kutcher no entraba por la puerta trasera para darme amistosos abrazos y compartir su alegría conmigo.

¡Sorpresa!

Finalmente me di cuenta de la realidad: Ashton no vendría y en su lugar tenía esto al frente:


"You've just been Punk'd!"

Si acabé en la comisaría, ensucié mis puños con un balde de pollo frito o algún wachimán necesita que le de dinero para un antiinflamatorio, no es importante. Lo importante es que me estafaron. Veamos con más detenimiento las diferencias entre mi balde de cristal repleto de cremoso helado con fudge y la diarrea de muñeco de nieve que me vendieron:

Encuentra las diferencias

  • El helado en la imagen de la derecha llena el vaso hasta el tope y una punta emerge a partir de ahí.
  • El helado en la imagen de la izquierda llena 2/3 del vaso y la punta emerge hasta el tope del mismo.
  • La mermelada del helado de la derecha tiene trocitos de fresa.
  • La mermelada del helado de la izquierda tiene una pestaña de la cajera.
  • El vaso de la derecha parece ser bastante grande cuando tomamos de referencia las pequeñas fresas que aparecen a su costado.
  • El vaso de la izquierda podría ser utilizado en un cumpleaños de bebé para contener gelatina sin alcohol.
  • La imagen de la derecha promete algo que indiscutiblemente vale mucho más que S/.4.90.
  • La imagen de la izquierda representa la muestra gratis que deberían darte a probar para decidir, o no, comprar el helado de la derecha.


Cero punto dos en el Nabómetro™.

0.2 en el Nabómetro™
0.2

Auspiciado por McDonald's*

"Parapapapá"

.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Kay - Salón de Belleza y, aparentemente, Spa.

Scio | 20:16 | 1 Comentario
Tiendo a considerarme un letrado en el arte de elegir un buen lugar para cortarme el cabello. Después de todo, vivo en Lima, un lugar donde eres constantemente juzgado por tu estilo de peinado.

O al menos eso quiero creer.

Después de pasar un buen tiempo decidiendo si quería volver a cortar esta extraña materia oscura que sale de mi cráneo, di con un lugar cercano a mi unidad de vivienda.

Visto aquí, cerrado, a media noche, porque el mundo no es perfecto

"Pero Scio, adonis musculoso," dirán. "¿Por qué comenzar este nuevo intento de blog con una reseña a una peluquería? Parece un tema tan mundano."

"Ah," yo responderé, con mi voz característicamente masculina, "¡Pero este no es otro intento fallido para generar temas aleatorios! ¡Es un intento para generar RESEÑAS de cosas y lugares aleatorios! ¡No veo por qué siempre debes criticarme sin razón! ¡Te amo!"

Una vez entendido esto, podremos continuar.

El lugar parece tan estándar como una peluquería podría lucir. Es portador del título Spa porque aparentemente ya nadie sabe los significados de las palabras. Contiene sillas, espejos y personas dispuestas a usar tijeras en contra de la integridad de tu cabello. También hay una jarra con flores cerca a la entrada. Me pareció extraño, pero mantuve la calma.

Una vez entré, la recepcionista me indicó un asiento disponible, una selección de tragos varios (café o gaseosa) y el precio de un corte. Al sentarme, noté el ambiente construido a mi alrededor. El equipo de sonido en el fondo, a un volumen módico, alternaba entre versiones en bachata suave y jazz de canciones ochenteras. A mí alrededor se lucían peceras con arenas finas, revistas de moda y adornos varios. Los asientos cómodos y la serenidad de la luz blanca complementaban mi estancia. Si hasta aquí la descripción parece aburrida, es porque lo era. Es una peluquería. No puedes esperar una experiencia intensa.

Luego de asimilar un desastroso intento de Bohemian Rhapsody versión bachata, la peluquera se me acercó y, tímidamente, comenzó a cortar mi pelo a milímetros. Desearía poder llenarte de pormenores, lector, pero temo que tengo mejores cosas que hacer que escribir 5 páginas acerca de una visita al barbero. Esperaba que un corte de cabello tan simple durara menos de una hora y media. Traté de no quedarme dormido mientras le daba indicaciones de cómo eliminar el volumen.

Luego, después una hora de emparejar la parte de atrás, me hizo un corte en la nuca y tuvo que aplicarme alcohol.

La lección aquí es que no puedes confiar en peluqueras para hacer su trabajo.

O tal vez sólo en esta peluquera. No lo sé. No soy muy versado en peluqueras.

Tampoco recomiendo tomar café mientras te cortan el cabello a menos que quieras tener pelos en la lengua. Yo no lo considero tan divertido, pero en gustos no hay nada escrito.

Le doy a esta peluquería tres de cinco estrellas por tener agallas. Algo que raramente se ve en una peluquería. No es algo que necesite, en realidad. No sé por qué una peluquería necesitaría agallas.

Dos de cinco estrellas.